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Dirección y coordinación:  Rafael Moreno Rojas Catedrático de Nutrición y Bromatología

Texto: José María Castro Pavón y Beatriz Ríos Alcaide (alumnos Alimentación y Cultura de la Titulación de Ciencia y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Córdoba)

  Valenzuela

Ubicación

Valenzuela es un municipio español de la provincia de Córdoba, Andalucía. Su extensión superficial es de 19 km² y tiene una densidad de 71,9 hab/km². Sus coordenadas geográficas son 37º 46′ N, 4º 13′ O. Se encuentra situada a una altitud de 341 msnm y a 84 kilómetros de la capital de provincia, Córdoba.

Perteneciente a la comarca de la Campiña Baja. Situada al Este de la provincia, su casco urbano se asienta en la falda del cerro conocido como Alto de la Dehesa o Boyero.

Historia

Durante el paleolítico y sobre todo en el neolítico consta gran actividad en este territorio, según demuestran los útiles y restos hallados en la zona; del calcolítico tenemos yacimientos como Cerro Boyero, al igual que del período íbero, cuando quedaron diversos restos de fortificaciones.

De la época romana sus yacimientos dejan vestigios de simples villas rústicas, y del tiempo de dominación musulmana se sabe que esta villa estuvo ocupada por una fortaleza de mayor o menor entidad.

Las primeras noticias documentadas sobre Valenzuela datan de la Baja Edad Media, a raíz de su conquista por las tropas cristianas en el siglo XIII, por Tello Alfonso. Sin embargo, Ramírez y de las Casas-Deza adjudica este hecho a Lope Sánchez León, que reparó su fortaleza y recibió del monarca Fernando III el señorío de esta villa en 1235.

El linaje de los Valenzuela se unió a principios del siglo XIV con el señorío de Espejo por el matrimonio de Urraca Sánchez de Valenzuela con Martín Sánchez de Castro, señor de Castro el Viejo, segundo hijo de Pay Arias de Castro, señor de Espejo. Su nieto Martín Sánchez de Valenzuela, fundará en 1380 mayorazgo de la fortaleza y tierras de Valenzuela en su hijo Juan Pérez de Valenzuela, siendo confirmado en la centuria siguiente por los Reyes Católicos. Su hermano, Alfonso Sánchez de Valenzuela, defenderá la villa del ataque y asedio de los musulmanes durante el reinado de Enrique II.

Después de las vicisitudes por la que atravesó a fines de la Edad Media , la villa de Valenzuela fue erigida en marquesado por Felipe IV el 10 de Septiembre de 1625, otorgándose a Don Antonio Domingo Fernández de Córdoba.

El Concejo de la villa poseía como única propiedad en la época moderna una dehesa de 300 fanegas, llamada Baja y del Egido, que había sido comprada en 1590 por la cantidad de 450.000 maravedís. De ella se vendieron 270 fanegas en 1655 al marqués de Valenzuela con la obligación de que éste pagase un censo impuesto sobre la misma en favor del Tribunal de la Inquisición de Córdoba. Las 30 fanegas restantes se destinaron al disfrute de los vecinos en parcelas pequeñas, a razón de tres celemines cada uno de los 120 que había en al villa en esa fecha. Cada vecino sólo podría disfrutar de una de estas parcelas o suertes, que no podían venderse. Este disfrute era el complemento a una actividad económica predominantemente agraria.

Hoy día, Valenzuela es uno de esos municipios privilegiados que aún conservan todas las esencias de su genuino sabor a pueblo. Cierto que los avances de los tiempos, han ido puliendo poco a poco la fisonomía de esta modesta villa, situada a un paso de la provincia de Jaén. Pero basta una mirada desde lejos al caserío, conforme se accede desde la carretera de Cañete a Porcuna para intuir en él ese sosiego laborioso y menestral que todavía pervive entre sus gentes. Desde esa perspectiva, el viajero se encuentra con un bello horizonte: un puñado de casas blanquísimas que chorrean en cascada.

Producción y comercialización alimentaria

La economía tiene como fuente principal el olivar (prácticamente único sector relevante la agricultura). Posee dos almazaras: aceites Jiménez y Casado y Cooperativa Olivarera San José.

Recetas

gachas

– Cocido con carne de cerdo y huevos de jamón 

– Habas fritas con jamón o guisadas 

– Salmorejo  

– Chorizo y morcillas caseros 

– Albóndigas de pavo

– Naranja en aceite.

Repostería:

Fruta jeringa (masa a base de aceite frito, agua, harina y huevos, emborrizado en azúcar  o miel), pestiños, magdalenas, etc.

– Gachas de pitos: harina de pitos, dientes de ajo, guindillón, aceite de oliva, agua y sal.

-Tiznao: ajos, cebolla, bacalao, guindillones, guindilla picante, tomate de bote, agua, aceite de oliva y sal.

Fiestas locales y relación con los alimentos

Valenzuela, el pueblo de la alfombra multicolor del Corpus , este título manifiesta desde el principio, el rasgo primordial de la protagonista de esta tradición que adorna las calles de Valenzuela en una de sus fiestas más importantes, que está además declarada de interés turístico provincial.

Un elemento no sólo real sino además muy hermoso que conforma junto a otros de gran relevancia el día grande de esta población, que por otra parte ha sido pionera en tan sublime costumbre.

Hasta desdibujarse bajo nuestros pies, la alfombra pasará por un proceso laborioso y minucioso que ocupa varios días; mirando al pasado, puede recordarse cuando era juncia la que cubría las calles entonces sin pavimentar en esta jornada de fiesta mayor, aquélla aunque de menor valor estético, que no moral, supuso el origen de lo que es hoy esta elaborada decoración. Comienza el trabajo días antes, los cerca de veinte toneladas de serrín se mezclan con tintes de diversos colores a lo largo de casi 2 km., paralelamente se diseñan distintos dibujos que con tiza o cal se marcan en las calles por las que transitará la procesión.

 Es en la madrugada del sábado al domingo cuando mujeres y hombres de todas las edades, con esmero inician la colocación del serrín en los lugares señalados, trabajando hasta el amanecer. La noche que cayó tan oscura dará paso como por arte de magia a un día pleno de luz y fe, en el que hileras de macetas a ambos lados de la alfombra, las colchas y mantones de manila, la valiosa custodia con casi tres siglos de antigüedad que es procesionada, constituyen la realidad de una fantástica ilusión de colores.

Restaurantes 

Único restaurante reseñable es mesón El Olivo.

2 pastelerías: Muñoz Bermúdez y Gutiérrez Barranco.

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