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Dirección y coordinación:  Rafael Moreno Rojas Catedrático de Nutrición y Bromatología

Texto: Aurora Mª López  Tejada (alumna de Alimentación y Cultura de la Titulación de Ciencia y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Córdoba)

  Montilla

Ubicación

Montilla es un municipio español de la provincia de Córdoba, en la comunidad autónoma de Andalucía. Se sitúa en la comarca de la Campiña Sur Cordobesa. Sus coordenadas geográficas son 37° 35′ N 4° 38′ O y está en pleno centro geográfico de Andalucía y a unos 45 km al sur de Córdoba. Su extensión es de 168,2 km² y en el año 2009 contaba con 23.840 habitantes, lo que supone una densidad de población de 141,73 hab/km².

Históricamente destaca por ser cuna de Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, nacido en 1453 en el castillo cuyas ruinas presiden la ciudad, propiedad de su padre, Pedro Fernández de Córdoba, Señor de Aguilar.

Es famosa por la calidad de su uva Pedro Ximénez, de la que se elaboran los acreditados vinos de Montilla, y junto con la cercanaMoriles y otras localidades cordobesas integra la comarca vitivinícola con Denominación de Origen Montilla-Moriles.

Historia

Desde el Paleolítico Inferior se conocen restos de ocupación humana en Montilla, como lo atestiguan los útiles sobre lasca y losbifaces encontrados. Posteriormente han aparecido raederas, raspadores y buriles, del Paleolítico Medio, algo de cerámica delCalcolítico y de sepulturas del Campaniforme.

La presencia de restos arqueológicos, como una estatua de Dianacazadora o de vías romanas, hacen pensar en que hubiera un núcleo hispano-romano. Montilla quizás fue donde se ubica Munda en queJulio César y los republicanos librasen la célebre batalla (45 a. C.), aunque no existe una total certeza. Su proximidad a la vía de Corduba a Malaca y otras secundarias dan testimonios de que el lugar estaba habitado y había una intensa actividad agrícola. De fecha anterior a éstos, son los restos de poblamientos tartésicos eiberos hallados en el recinto del castillo.

De la época musulmana proviene el nombre de Montiya, anterior a la castellanización de la terminación -iya del árabe, que denomina a grupos humanos en toda su extensión, como agrupación, barrio, pueblo, ciudad, etc. Aparentemente, la zona estuvo poco poblada y lindaba con las coras de Cabra y Córdoba.

Poco se conoce de Montilla durante la primera época de la Edad Media, incluyendo su propio origen, hasta su incorporación a la corona castellano-leonesa entre febrero de 1240 y marzo de 1241, durante la segunda estancia de Fernando III de Castilla en Córdoba. En estos años comenzó el repoblamiento con familias provenientes de León. En 1257 pasó a depender de Gonzalo Yáñez Dovinal, a quien Alfonso X el Sabio concedió en señorío la villa y castillo de Aguilar, del que dependería Montilla hasta 1343, fecha en que se extinguió el linaje de la Casa de Aguilar.

La titularidad de estas tierras cambiaría en varias ocasiones, hasta que en 1371, Enrique II de Castilla la concede a Lope Gutiérrez, alcalde mayor de Córdoba, junto con la independencia y el título de villa. Fue en esta fecha cuando sustituyó a Aguilar de la Frontera como sede del señorío de ese nombre. Lope Gutiérrez, por su parte, la entregó en 1375 a Gonzalo Fernández de Córdoba, a cambio de sus diversos bienes en Guadalcázar.

La noticia más antigua que aparece de Montilla es en 1333, y hace referencia al castillo y a su nombre. Diez años después se menciona la población, consolidada totalmente, pero hasta 1371 no adquiere término municipal independiente de Aguilar y obtener el título de villa, reforzando su población y configurando su territorio a lo largo del siglo XV mediante pleitos por los límites con los concejos colindantes de Cabra, La Rambla, Castro del Río, Montemayor yEspejo. Sobre el Gran Capitán ha habido siempre una discusión sobre su nacimiento entre que era de Aguilar o de Montilla.

Siglos XVI, XVII y XVIII

Bajo los Fernández de Córdoba, Montilla se convertirá en el centro del señorío de Aguilar, suplantando incluso a esta villa, y se preparará para su desarrollo económico del siglo XVI. Durante la segunda mitad del siglo XV experimentó un importante crecimiento demográfico, alcanzando los 1.166 vecinos en 1530, por lo que, después de Priego, a la que termina por suplantar, era la villa más poblada del marquesado de este nombre. Existen testimonios de aquella época sobre el castillo, cuyo origen parece remontarse a épocas anteriores a la Baja Edad Media, y aunque apenas se conservan restos, ya que fue demolido por orden Fernando el Católico en 1508 como ejemplar castigo impuesto al titular de la Casa de Aguilar (ya entonces primer marqués de Priego) y aviso al resto de la nobleza andaluza. Las noticias antiguas nos informan acerca de su suntuosidad y celebridad.

En el siglo XVI el fuerte crecimiento demográfico y el auge económico influyen en la ampliación del perímetro urbano y en la remodelación arquitectónica de la parroquia de Santiago y creación de la totalidad de fundaciones conventuales: franciscanos en 1512,agustinos en 1519, clarisas en 1525, jesuitas en 1558, yconcepcionistas en 1594.

En 1630, Felipe IV de España le concede el título de ciudad. Por aquella época los derechos señoriales suponen grandes beneficios para éstos y no pocos conflictos para con los vasallos. Hasta 1711no se reconoce el derecho de los vecinos para erigir libremente hornos y molinos. Dentro de aquel marco, el concejo municipal cumple funciones de gobierno, justicia y regimiento de la villa, para lo que dispone de ingresos devengados por el arrendamiento de sus propios.

El siglo XVII está ligado a un estancamiento y regresión de la economía, epidemia de peste, falta de cosechas y hambre. Esto no frena el vigor religioso, sino que se intensifica con la fundación del hospital de San Juan de Dios en 1664 y el reconocimiento público del patronazgo de San Francisco Solano en 1647, casi ochenta años antes de su canonización en 1726.

El siglo XVIII supone una recuperación demográfica, sin cambios sustanciales en la estructura social, encabezada por los marqueses de Priego (duques de Medinaceli desde 1711), seguida de algunas familias nobles, clero, campesinos y artesanos de los más variados gremios. El 1 de abril de 1767 se expulsa a los jesuitas y el 24 de agosto de 1779 se funda la primera Sociedad Económica de Amigos del País.

El siglo XIX fue tumultuoso. Se vivieron diversos enfrentamientos, ya fuera contra los franceses en la Guerra de Independencia o entre absolutistas y liberales, a lo que se deben añadir la grave epidemia de 1855 y las revueltas contra Isabel II de España.

La revolución de 1868 representó un etapa de gran agitación política, puesto que en Montilla existían grupos de demócratas organizados. El amaño de las elecciones por parte de la burguesía local creó un ambiente de gran tensión social que dieron lugar a los graves sucesos de 1873, al conocerse la proclamación de la I República, en que estalló un motín popular, asalto e incendio de casas de varias autoridades municipales, con el asesinato de uno de los hombres más ricos al intentar huir. Desde este momento Montilla fue un importante núcleo republicano, con un claro reflejo de esta tendencia en las elecciones municipales.

Siglos XIX, XX y XXI

Los principios del siglo XX se caracterizaron por la enraización de estas ideas republicanas y socialistas, éstas de la mano de las doctrinas difundidas por el médico Francisco Palop Segovia, así como por la multiplicación de las organizaciones obreras y el anticlericalismo.

Los socialistas obtuvieron la mayoría en las elecciones de 1920, en continuo enfrentamiento con el sindicato católico, que estaba dirigido por el conde de la Cortina. Durante los años de la dictadura de Miguel Primo de Rivera (1923-1930), maduró y se expandió enormemente la industria vitivinícola de la ciudad.

En las elecciones generales de 1931 y 1933, los socialistas obtuvieron una mayoría aplastante y en 1936 el Frente Popularduplicó el número de votos de la derecha. Más tarde, la Guerra Civil Española no pasó de puntillas por el pueblo y muchos inocentes tuvieron que huir por la persecución del bando fascista, de los cuales muchos no regresaron o fueron represaliados por el bando golpista vencedor.

La posguerra fue especialmente dura, pero en los 60 se entró de lleno en el desarrollismo de la mano de la industria vitivinícola que situó a Montilla en los primeros lugares de la provincia. No obstante, el pueblo no se libró de la fiebre migratoria, siendo el principal destino de la inmigración Cataluña (Sant Joan Despí) y Alemania. Hoy día forma parte del triángulo de ciudades considerado motor de la economía cordobesa.

Patrimonio histórico-artístico

– Edificios civiles

Alhorí del antiguo castillo de Montilla (s. XVI-XVIII): Graneros construidos en 1728 y otros restos del castillo de los señores de Aguilar y marqueses de Priego. En el nació el Gran Capitán y fue derruido en 1508 por orden de Fernando el Católico como represalia. Futuro Museo Temático del Vino, yacimientos ibéricos (s. VIII a. C.)

Ayuntamiento y antigua iglesia del hospital de San Juan de Dios: Fachada de inspiración neoclásica, ocupa el edificio del antiguo convento-hospital de San Juan de Dios. Lugar aludido porMiguel de Cervantes en El coloquio de los perros (Novelas ejemplares, 1613). Iglesia de planta octogonal, hoy salón municipal de exposiciones.

Casa del Inca Garcilaso de la Vega (s.XVI): Casa donde vivió y escribió parte de su obra el Inca Garcilaso de la Vega entre 1561 y1591. 

Casa-oratorio de San Juan de Ávila (s. XVI): Ermita y casa museo donde vivió, escribió y murió San Juan de Ávila. Conserva el aspecto original de una modesta vivienda de la época y la ermita-oratorio creada en 1547 por los marqueses de Priego. Reliquias, esculturas y pinturas de los siglos XVI, XVII y XVIII.

La Tercia (historicista, s. XX): Edificio de viviendas erigido bajo los auspicios del séptimo Conde de la Cortina, Francisco Alvear y Gómez, en 1921. Se construyó sobre la antigua tercia, casa donde se depositaban los diezmos.

Teatro Garnelo (s. XX): Teatro levantado en 1917. Relieves alegóricos en estuco. Restaurado en 1999 y en uso.

Palacio de los duques de Medinaceli (s. XVI): Una vez demolido su palacio, los marqueses de Priego (y posteriormente duques de Medinaceli) levantaron este palacio en la parte baja del casco antiguo de la ciudad, en tradición aún manierista. Destacan la fachada principal y el arco de medio punto que comunica con el vecino convento de Santa Clara.

Palacio del conde de la Cortina

Bodegas Alvear

Casa de las Camachas 

 – Edificios religiosos

Parroquia de Santiago (s. XVI, restaurada en el XVIII)

Iglesia de la Encarnación o de los Jesuitas (neoclásica, s. XVIII)

Iglesia de San Sebastián (gótico-mudéjar, mediados de s. XVI)

Parroquia de San Francisco Solano (neoclásica, s. XVII)

Convento de Santa Clara (s. XVI): muy importante por los dulces que hacen las monjitas clarizas como magdalenas, roscos de vino, mazapanes etc…

Convento de Santa Ana (estilo toscano, s. XVI)

Iglesia de San Luis (s. XVII)

Iglesia de María Auxiliadora (neogótica, s. XX)

Ermita del Santico (s. XIX): Según la tradición, la ermita fue erigida en el mismo lugar en que San Francisco Solano se paraba a descansar cuando iba a la huerta de Las Minas a llevar comida a su padre, Mateo Sánchez Solano. Allí, El Santo solía distribuir comida entre los pobres. Fue levantada por el gremio de zapateros y curtidores.

Ermita de San José (s. XVI)

Ermita de la Rosa (gótico-mudéjar, s. XVI-XVIII)

Iglesia y convento de San Agustín (s. XVI-XVII)

Ermita de Belén (s. XVII)

Ermita de la Paz (s. XVI)

– Museos

Museo Histórico Local: Culturas ibérica, romana, musulmana y visigoda. Época cristiana y objetos de interés etnográfico.

Casa de las Aguas (palacete modernista, s. XIX)

Museo del Vino: Estará ubicado en los graneros del antiguo castillo de Montilla.

Lugares de interés

  • Yacimiento íbero
  • Paseo de la Rosa y La Corredera
  • Barrio y mirador de La Escuchuela
  • Llano de Palacio y Parque de Cervantes
  • Parque de las Mercedes (antiguamente de los Monos)
  • Arco del convento de San Lorenzo
  • Escuelas del Pescao
  • Piedra Luenga (afloramiento rocoso en las estribaciones de la Sierra de Montilla)

 Recetas

La privilegiada situación geográfica de Montilla le ha permitido contar siempre con variados y frescos productos, como los pescados de Málaga, carnes de la sierra y verduras de las huertas que, realzados con los diferentes vinos de la tierra, han dado lugar a muy personales recetas, como son:

Las alcachofas a la montillana: Limpiar bien las alcachofas, retirarle las hojas duras, recortarle las puntas y cortarlas por la mitad. Trocear las cebolletas muy menudas y los ajos picados, y rehogarlo todo  en  una  cazuela  con  aceite  de  oliva.  Cuando  las  cebolletas estén  tiernas,  incorporar  las  alcachofas.  Añadir  también  unas hebras de azafrán, el vino, una pizca de pimienta y el laurel. Dejar hervir hasta que las alcachofas se enternezcan y el vino se haya reducido. La   alcachofa   que   tradicionalmente   se   ha   utilizado   para   la elaboración de este plato es una variedad autóctona de Montilla, que se caracteriza por ser más corta y redonda que la alcachofa común.

Los riñones al Montilla: se sofríe la cebolla y el ajo con los riñones de cerdo y tocino de jamón. Se le añade vino de Montilla, laurel, sal, pimienta blanca y jugo de carne.

Solomillo al Pedro Ximénez: Realizar unas pequeñas incisiones por ambos lados a los solomillos enteros (para que luego se hagan mejor por dentro). Salpimentarlos. Dorarlos bien por las dos caras en una sartén con aceite de oliva. Sacarlos de la sartén y reservarlos. Incorporar el vino “Pedro Ximénez” y las pasas  al aceite con el que hemos frito los solomillos. Hervir hasta que el vino se reduzca un poco. A continuación, añadir los piñones y rehogar un poco más. Servir los solomillos y acompañar con la salsa de pasas y piñones.

Como primeros platos fríos cuya base es la verdura, son típicos el:

Salmorejo, al que se suele añadir como guarnición sardinas o boquerones fritos. Lavar los tomates. Trocearlos y ponerlos en el vaso de la batidora eléctrica con el pan, los ajos y la yema de huevo. Batir bien e incorporar el vinagre, la sal y el aceite. Seguir batiendo hasta que quede una mezcla fina. Añadir el agua y refrigerar. En el momento de servir espolvorear con cebollino picado, pimiento verde, huevo duro y jamón.

Gazpacho blanco, hecho con ajo y huevo. Verter el pan, los dientes de ajo, el aceite de oliva y el huevo en un recipiente hondo y añadirle vinagre y sal al gusto. Batirlo todo hasta que no queden grumos. Añadir un litro y medio de agua  bien fría. Picar manzana y uvas en trozos pequeños y añadir al gazpacho. 

Aunque el gazpacho se suele tomar como bebida refrescante que acompaña las comidas en verano, también podemos transformarlo en  una  sopa  fría.  Para  ello,  le  podemos  añadir  las  frutas  antes mencionadas, pepino, o también le favorecen mucho las pasas y los piñones.

Gazpacho de tomate: Cocer un huevo. Lavar y picar los tomates. Verter los tomates, el pan, los dientes de ajo, el aceite de oliva y el huevo  cocido  en  un  recipiente  hondo  y  añadirle  vinagre  y  sal  al gusto. Batirlo todo hasta que no queden grumos. Añadir un litro y medio de agua  bien fría. Aunque el gazpacho se suele beber en vaso durante las comidas, o como  postre,  también  podemos  transformarlo  en  una  sopa  fría añadiendo  los  siguientes  ingredientes  a  modo  de  guarnición: pepino, tomate y huevo duro picados.

Entre el pescado:

El bacalao se suele añadir a la naranja picada, que se hace además con cebolla y huevo duro.

El crispín es una croqueta alargada, hecha a base de merluza ypatatas, que se sirve con dos salsas: mahonesa y de tomate.

Merluza en salsa verde con vino fino: Retirar la piel a los lomos de merluza, lavarlos y salarlos. Tenerlos un par de horas remojados en leche (para que resulten más jugosos). Poner  aceite  en  un  perol  y  freír  los  ajos  pelados  pero  enteros. Sacarlos de la sartén y reservarlos. Partir en trozos grandes las cebollas y rehogarlas. Verter en el vaso de la batidora los ajos y cebollas, junto con el perejil, el vino y un poco de sal. Triturar todo hasta obtener una salsa. Pasar a una cazuela grande el aceite utilizado para freír las cebollas. Escurrir los lomos de merluza e incorporarlos a la cazuela. Marcar por ambos lados. Cubrirlos con la salsa y agitar la cazuela sin mover los lomos para que no se deshagan. Añadir los guisantes y rehogar hasta considerar que los lomos están hechos. Servir  y rallar por encima de la merluza los huevos duros.

De carnes, son típicos:

Rabo de toro: Proceso de elaboración: Se quita el sebo que pueda tener el rabo de toro y se parte por las articulaciones. En una sartén se fríen las cebollas hasta que se doren y estén suaves pero sin quemarse. Se pone en la olla a presión los rabos en crudo, los tomates, un poco de pimienta molida, las cabezas de ajo, azafrán, y se le agregan las cebollas con el aceite en el que se han frito. Se pone al fuego y se rehoga bien. Una vez que esté todo dorado, se le añade el vino, se tapa la olla y se tiene a fuego lento durante 45 minutos, a partir de que la olla coja presión. Se fríen unas patatas hasta que estén bien doradas y se añaden al guiso. Este plato no debe comerse recién hecho, está mejor si se deja reposar.

Flamenquines filetes de cerdo con jamón serrano dentro. Se enrollan y se cierran bien. Se rebozan en huevo y pan rallado y se fríen en aceite bien caliente. Se sirven guarnecidos con patatas fritas.

Como guisos:

Potaje de garbanzos: garbanzos, cebolla, tomate, pimiento verde, aceite, ajo, sal y laurel.

Cocido: garbanzos, patatas, judías verdes, hueso de jamón, tocino hueso añejode espinazo y sal. Se le puede añadir también rabo y oreja de cerdo.

Un apartado especial merecen los dulces:

Gachas de mosto: Moler la rama de canela y los clavos en un molinillo de café. Poner el ajonjolí en un cazuelo tapado a fuego lento para que se tueste. Hervir el mosto en una cazuela de barro hasta que se reduzca a la mitad. Dejar enfriar y, a continuación, añadir la harina, la canela y los clavos  previamente  molidos.  Poner  todo  a  fuego  lento  y  cuando empiece a hervir remover durante unos 15 minutos. Apartar  del  fuego,  verter  en  un  recipiente  y  rociar  por  encima  el ajonjolí tostado.         

Este tipo de gachas se pueden hacer también con arrope en lugar de con mosto. Tradicionalmente, dependiendo del momento en que se encontrara la campaña de recolección de la uva, se usaba mosto o arrope. Se hacen para el día de los Santos.

Borrachuelos y pestiños por Semana Santa  

Castañas y nueces son tradicionales comerlas por el día de la Aurora, así como en todas las celebraciones y fiestas populares las tradicionales sopaipas o sopaipillas.

Mención especial habría que hacer de los afamados alfajores de almendra y pastelones de cabello de ángel y hojaldre de la centenaria confitería montillana de Manuel Aguilar.

El vino de Montilla

Las tierras albarizas de Montilla son suelos de primera calidad en la obtención del vino. Junto a las altas temperaturas, han sido muy propicias para que haya arraigado la predominante variedad de cepaPedro Ximénez, originaria del Rin, de donde se cuenta que fue traída por un soldado de los Tercios de Flandes llamado así, o Peter Siemens, en su versión germánica.

La crianza del vino de Montilla se realiza en botas de roble americano mediante el sistema de criaderas y soleras, consistente en ir mezclando parte de los vinos más nuevos, situados en los niveles superiores, con los más viejos, de las filas inferiores, dejando para el consumo los que están sobre el suelo o soleras.

El vino fino es el más extendido, de color amarillento pálido, aroma punzante, seco y levemente amargoso, con un contenido alcohólico de unos 14º, los cuales se consiguen excepcionalmente en estas tierras de forma natural, sin añadidos.

El amontillado es un vino generoso, de color oro viejo, de aroma intenso, seco, suave y lleno al paladar, con una graduación alcohólica de entre 16º y 22º.

El oloroso es un vino generoso de color caoba oscuro, aromático, con mucho cuerpo, lleno y aterciopelado, seco o ligeramente abocado y enérgico, de graduación entre los 16º y 18º.

El Pedro Ximénez es un dulce natural, de color rubí oscuro, obtenido a partir del mosto de uva soleada de la variedad del mismo nombre, que se somete a fermentación alcohólica parcial.

Recientemente se vienen comercializando los vinos jóvenes, que son más ligeros –entre 10º 12º y afrutados, elaborados con otras variedades de cepa, y también los vinos de tinaja, frescos, sin pasar por el contacto de la madera ni otros tratamientos. Es un hecho novedoso en Montilla la elaboración de vinos tintos, de los que se está consiguiendo cada año mayor calidad e implantación.

Fiestas locales y relación con los alimentos

Velada de San Sebastián (20 de enero): Los vecinos y parroquia de este barrio, en torno a una candela donde se pinchan chorizos , es en el Llanete de la Cruz y celebran la fiesta de su patrono.

Carnaval: Desfile de carrozas, con muchos participantes disfrazados y concurso de murgas y chirigotas. También tiene interés el domingo siguiente donde se reañiza una “sardiná.

Semana Santa: Comienza el sábado anterior al Domingo de Ramos con la representación dramática de La Pasión, en la que intervienen unos 230 personajes. Sigue el Viernes de Dolores y termina la Semana Grande con la procesión de Cristo Resucitado y Maria de la Paz. Relacionado con la comida: el viernes santo se comeensaladilla rusa, tortilla de patatas y bacalao frito.

Fiesta de la Cruz: (en torno al 3 de mayo): Desfile de cruces de mayo recorren las calles de Montilla y fiesta de la Cruz en su barrio, con verbena, concursos y casas engalanadas.

Feria de San Francisco Solano (en torno al 14 de julio): En honor a su patrono, procesión del Santico.

Fiesta de la Vendimia (finales de agosto y principios de septiembre) Nombramiento del Capataz de Honor, pregón y acto de pisa de la uva. Sigue con la verbena de la Virgen de las Viñas en el barrio de las Casas Nuevas Patrona de la Vid y del vino. El Consejo Regulador de Denominación de Origen Montilla-Moriles y varias bodegas ofrecen degustaciones gratuitas de vino y promociones especiales de venta de estos vinos.

Fiesta de la virgen de la Aurora patrona de montilla en la que se comen castañas y nueces.

Fiesta de los Santos muy importante en montilla porque la Centuria Romana Munda realiza una paella gigante.

Fiesta de reyes se realiza un roscón gigante que hace 2 años fue el más grande del mundo.

Ruta del vino

La Ruta de Montilla-Moriles transcurre por un paisaje de vides, olivos y cereales, trilogía de la cultura mediterránea. Nueve son los municipios de esta ruta: Aguilar de la Frontera, Córdoba, Fernán Núñez, Lucena, Montemayor, Moriles, Puente Genil, La Rambla y Montilla. El vino ha representado para la cultura y la tradición de esta tierra un sello de identidad y un elemento económico de singular importancia, que define y diferencia esta comarca de otras zonas agrícolas de este territorio.

Actividades

Catas de iniciación o espectáculos de flamenco son algunas de las actividades que se pueden combinar con la Ruta del Vino.

Fiestas como los Patios de Córdoba en mayo o la Fiesta de la Vendimia en Montilla, (finales de agosto – primeros de septiembre), son citas ineludibles para todo turista que visite Andalucía.

Características

El prestigio de los vinos de Montilla-Moriles es fruto de una larga tradición vinícola de años de crianza de los más variados caldos. Hay tres tipos básicos de vino: jóvenes afrutados, de crianza y generosos, que se consiguen a través del sistema de Soleras y Criaderas y ofrecen una amplia gama de estilos que van desde el fino o el amontillado al oloroso. Entre agosto y septiembre, comienza en la zona de Montilla-Moriles el ancestral rito de la vendimia. El Pedro Ximénez uno de sus caldos más famosos, toma su nombre de la variedad de uva que procede, caracterizándose fundamentalmente, por su delicada piel y por su alto contenido en azúcares. Cortadas las uvas al llegar a su estado de madurez, se tienden al sol para conseguir su pasificación. Una vez procesadas, el resultado final es un vino dulce, que por su afrutado y agradable sabor puede tomarse como postre. Además de la Pedro Ximénez, en esta D.O. conviven otras variedades como Airén, Montepila, Baladí y Moscatel. Precisamente Montilla-Moriles es una denominación que intenta abandonar su clásica imagen con la apuesta por nuevas variedades de uva y nuevos sistemas de producción, más acordes a los gustos actuales.

Recursos

La Ruta del Vino Montilla-Moriles cuenta con más de 40 empresas asociadas, entre bodegas, hoteles, restaurantes, enotecas, etc. preparadas para acoger y proporcionar una experiencia única a sus visitantes. En Montilla-Moriles podrás contemplar en directo y a fuego lento todo el proceso de construcción de un tonel, una tradición de artesanos y artistas única, que todavía se conserva en esta ruta, así como el trabajo artesanal de los Lagares familiares, únicos en esta zona. El tapeo es una manera informal de descubrir un abanico de manjares típicos de la zona ligados a los excelentes caldos de la tierra que son servidos por los famosos venenciadores andaluces.

Restaurantes 

Las Camachas

Hotel Don Gonzalo

El Quijote

Los Arcos

Cafeteria y churreria Jama

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