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Dirección y coordinación:  Rafael Moreno Rojas Catedrático de Nutrición y Bromatología

Texto: Beatriz Ariza (alumna de Alimentación y Cultura de la Titulación de Ciencia y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Córdoba)

  Montemayor

Ubicación

Montemayor es una villa situada al sur de la provincia de Córdoba, en la comarca de la Campiña Alta. Se encuentra a 32 kilómetros de la capital. La superficie del término municipal es de 57,3 kilómetros cuadrados. Cuenta con unos 4.000 habitantes. Tiene una densidad de 67,1 hab/km². Sus coordenadas geográficas son 37º 39′ N, 4º 42′ O..

La villa de Montemayor se encuentra a 392 metros del nivel del mar, en la cumbre de un elevado cerro, de ahí su nombre Montemayor. El asentamiento actual de Montemayor tuvo lugar a mediados del siglo XIV, fecha en la que al no reunir condiciones de defensa contra los ataques de los árabes, la villa y el castillo de Dos Hermanas fue trasladada por Don Marín Alfonso, Fdez de Córdoba a la sombra de un castillo construido en el monte mas elevado de estas tierras, tomando así su nombre.

Su economía se basa en el sector primario, siendo sus principales producciones el cereal, el vino y el aceite

Historia

Los orígenes históricos del nombre Montemayor están perfectamente datados a partir del siglo XIII. Sin embargo, su existencia se remonta a dos mil años a.C., con lo que se convertiría en una de las ciudades más antiguas de la Bética, y sin duda, de las primeras de la provincia cordobesa. Según avalan los abundantes restos de cerámica campaniforme y de esculturas y exvotos ibéricos encontrados en su entorno, que se conservan en el Museo local de Ulia y en el Arqueológico Provincial de Córdoba, podemos afirmar que no es de fundación romana, sino una fundación pre-ibérica.

En época romana se la conoció como Ulia. Sobre el origen de este nombre hay dos teorías: la primera apunta al vocablo turdetano Ulia, que significa monte; la segunda afirma que el nombre se debe a Ulio, nombre propio del rey fundador de la ciudad que fue Sículo I o Sículo II.

Pero sin lugar a dudas cuando Ulia alcanza su máximo esplendor es en la segunda mitad del siglo primero antes de Cristo., sobre todo a raíz de la victoria de César sobre los hijos de Pompeyo en Munda en el año cuarenta y cinco antes de cristo.

 

El Bellum Hispaniensis de Aulo Hircio nos informa de que fue esta ciudad de la campiña cordobesa la única de la Bética que permaneció fiel a César durante la guerra civil.

Pero algo antes ya hay noticias de Ulia en el Bellum Alexandrinum refiriéndonos el suceso del asedio que sufre la ciudad por parte de las tropas que se habían amotinado en la provincia de Corduba contra Casio Longino que se refugio en Ulia. Marcelo acampó cerca y asedió la ciudad hasta que la llegada de Lépido reestableció la paz.

Volviendo al Bellum Hispaniensis retomamos la historia en el cuarenta y seis antes de Cristo., cuando Cneo Pompeyo sitia Ulia mientras que su hermano Sexto se establece en Corduba. Los ulienses sitiados se enteraron de la llegada de César a Hispania y mandaron mensajes de auxilio a lo que el romano respondió enviando tropas al mando de Lucius Vibius Paciecus y marchando, él mismo, hacia Corduba.

Las tropas enviadas a auxiliar a Ulia serian unos dos mil cuatrocientos infantes e igual número de caballeros lo que nos da idea de la importancia estratégica de la ciudad. Tras la batalla de Munda y el definitivo triunfo de César las ciudades que le habían sido fieles se ven claramente favorecidas con diversas medidas: donación de tierra, exención de impuestos…

Entre estas ciudades se hallaba Ulia que comienza ahora su etapa de máximo esplendor a lo largo de la dinastía Julio Claudia como lo demuestra la arqueología local; así junto al abundante material bélico que nos habla de una importante actividad guerrera (balas de plomo, glandes…) aparecen monedas ulienses, inscripciones y restos escultóricos de la época que nos explican la importancia de la ciudad.

La leyenda afirma que el propio César otorgo la ciudad tras la guerra civil el sobrenombre de Fidentia (la fiel) como premio a su actitud procesariana.

A partir del siglo tercero después de Cristo la decadencia se hace inminente tanto económica como políticamente, y por tanto entramos en una etapa oscura en las que las noticias son escasas. Se sabe que un presbitero de nombre Victor acudió al concilio de Iliberris, a principios del siglo cuarto, representando a Ulia. Algunos papeles del archivo parroquial estudiados por Don Pablo Moyano nos reafirman que Montemayor tuvo silla catedral desde principios de la era cristiana.

Un curioso documento que dice que el Apostol Santiago predicó en Ulia nos aporta también el dato de que a mediados del siglo segundo el obispo de la ciudad era San Cuadrado y nos informa de un curioso hecho que me permito copiar literalmente de la obra de Don Pablo: El año treinta y dos de Cristo Nuestro Redentor y estando en carne mortal antes de su Pasión sucedió en Montemayor un caso prodigioso y es que un niño de ocho días nacido habló y en voz inteligible y clara dijo a los que estaban presentes: El Salvador del Mundo es Cristo Jesús, con lo que los dejo admirados. La decadencia general que sufre la Bética durante la dominación visigoda afecta, sin duda, a Ulia de la que desaparecen todas las noticias tanto literarias como arqueológicas. Es sin duda en esta época cuando paulatinamente van siendo desmanteladas las murallas y otras construcciones para rentabilizar sus elementos.

La famosa ciudad romana se va convirtiendo en un sitio casi despoblado, con casas hechas casi al completo con materiales deleznables y donde el bosque y las alimañas van ganando terreno a la civilización. En época árabe vuelve a aparecer el nombre de Ulia, si bien eclipsado por la creciente importancia de la cercana Córdoba musulmana. Sabemos que fue uno de los quince iqlins (distritos agrícolas) en que se dividió la cora (provincia) de Córdoba una vez que se consolidó el Emirato. Recibía el nombre de Ulyay Kanbaniya (Ulia de la Campiña) pero no han aparecido restos arqueológicos que corroboren estos datos. Hay otras noticias de época árabe que nombran a Ulyat aunque sea de pasada. Así, Ibn Idari nombra el río Ulya, que probablemente sea el arroyo Carchena, como paso obligado en la antigua calzada romana que unía Córdoba con Málaga. Al Sahqundi se refiere al iqlim de Ulyat Kanbaniya como tierras de abundante y excelente trigo que probablemente sería enviado en su casi totalidad a la capital. La siguiente noticia cronológica pertenece al rey Alfonso X el Sabio quien afirma que la zona es abundante en caza mayor, como lo demuestran los colmillos de jabalíes aparecidos en algunas zonas. Pero ya antes, su padre Fernando III el Santo había mandado algunas tropas (en el año mil doscientos treinta y tres), que se dirigían a Córdoba, para que ocuparan el lugar semiderruido y casi deshabitado. Es a partir de ahora, siguiendo al Abad de Rute, cuando el sitio comienza a denominarse Montemayor.

Una vez conquistada Córdoba, los territorios de Montemayor y el cercano castillo de Dos Hermanas junto al río Carchena pasan a engrosar los dominios de la familia Fernández de Córdoba.

Pocos años después, durante el primer tercio del siglo el rey nazarí Muhammad cuarto llevo a cabo una serie de razzias a lo largo de la frontera saqueando la campiña cordobesa. Esto, unido a que el señor de Aguilar se declaró vasallo del rey granadino, obliga a Martín Alfonso Fernández de Córdoba a pedir permiso de repoblación al rey Alfonso XI. Corre el año mil trescientos cuarenta cuando se comienzan las tareas de repoblación y reconstrucción del castillo de Montemayor, mucho mejor ubicado y defendible que el de la antigua Soricaria (cortijo de Dos Hermanas). Sin duda fue esta una etapa que modificó toda la estructura urbana que permanecía desde la antigüedad ya que aunque se trajeron algunos restos y piedras de Dos Hermanas, el castillo de Montemayor fue construido en un noventa por ciento con materiales y restos de la antigua Ulia por varias razones: por un lado la construcción del castillo de Montemayor es mucho mas grande que la de Dos Hermanas y, sin embargo, ésta no fue totalmente arrasada como lo demuestra las torres y el arco de entrada que aun permanecen en pie.

Por otro son abundantes los restos romanos, columnas, piedras de molino, etcétera, no sólo a nivel de cimientos sino incluso elevados sobre el suelo. Por último hay que tener en cuenta que el castillo se construyó rápidamente puesto que era una necesidad de guerra. Que el castillo es una construcción eminentemente defensiva lo demuestran las fuertes torres almenadas, con troneras, los amplios graneros y abundantes aljibes para recoger el agua de lluvia.

Hacia mil trescientos cuarenta y nueve muere Martín Alfonso, heredando el señorío su primogénito Alfonso Fernández que adopta como principal apellido el de Montemayor. Fue, como su padre, Adelantado Mayor de la Frontera y se mantuvo fiel a Enrique de Trastamara por lo que le fue concedida la villa de Alcaudete (Jaén). Como dato curioso resaltar que de aquí viene la similitud en los escudos de las dos villas que presentan un castillo de tres torres con escalinata delantera.

Otros señores destacados en esta etapa fueron Alfonso VI Fernández de Montemayor que colaboró en la etapa final de la conquista de Granada junto a los Reyes Católicos y Martín IV Alfonso, séptimo señor de Montemayor que colaboró con Carlos V en las guerras contra Francia. Fue nombrado virrey de Navarra y Conde de Alcaudete.

A mediados del siglo quince Montemayor tenía una población de ciento doce vecinos, cuyos nombres se conocen según los estudios llevados a cabo en el desaparecido Archivo Ducal de Frías por Don Alfonso Franco y expuestos en las primeras Jornadas de Historia de Montemayor. También por estas fechas se concedió a Fernán Alfonso de Montemayor privilegio para la repoblación de Montalbán, distante unos siete kilómetros de Montemayor. Quizás esto explique porque son precisamente Montemayor y Montalbán los dos únicos pueblos de la campiña cordobesa que cecean. Otro dato curioso de esta época es que se sabe que Fernando el Católico pernoctó en el castillo de Montemayor el cuatro de Noviembre de mil quinientos uno.

A mediados del siglo dieciocho la casa de Montemayor entronca con los Duques de Frías. Los escasos datos que poseemos de la época hablan de unas salinas actualmente desaparecidas.

Hemos pasado por alto, para ahora retomarlo, el otro gran eje vertebrador del pueblo a raíz de su repoblación: la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción. Es una construcción del siglo dieciséis de la que participan el gótico, el mudéjar, el renacentista y el barroco.

El retablo mayor, renacentista, fue acabado en mil quinientos sesenta y dos si bien desde mil quinientos diecisiete estaban en Montemayor los restos de San Acacio traídos desde Roma por Don Antonio Aranda. En mil seiscientos treinta y tres San Acacio es votado en cabildo público patrón de la villa.

Aparecen, como no, reminiscencias romanas en los capiteles de algunas columnas y en relieves de éstas. Pero si todo el conjunto es importante destacan sobremanera la capilla de la Purísima.

Retomando el hilo histórico que seguíamos, el nombre de Montemayor, que ya había dejado de ser señorío, aparece de nuevo a finales del siglo diecinueve con un paisano, Agustín González Ruano, que apesadumbrado con los tristes acontecimientos de mil ochocientos noventa y ocho escribe en el Diario Córdoba el articulo Luto nacional, tachando a toda la centuria como nefasta piedra negra en la historia de España.

Así entramos en nuestro siglo donde las noticias de Montemayor son escasas ya que faltan estudios serios y profundos tanto del Archivo Municipal como del Parroquial. Como excepción hay que destacar los trabajos del profesor Rafael Guzmán Cabañas que, aunque no exclusivamente referidos a Montemayor, sino a la comarca, ilustran y descubren aspectos de nuestra más reciente historia.

MONUMENTOS HISTÓRICOS

Castillo Ducal de Frías: Se eleva desde el siglo XIV en lo más alto de la villa rodeado de verdes y frondosas arboledas. Constituye uno de los mejores ejemplos de arquitectura militar de la provincia de Córdoba. Tres grandes torres, conocidas como Torre Mocha y del Homenaje, la hermosa de las Palomas, configuran un recinto triangular centrado por su patio de armas con sus cuerpos de arquerías. Todas esas torres se elevan con sus prismáticos volúmenes, aunque ninguna lo hace tanto como la del Homenaje, en cuya culminación hay almenas y cuatro garitas, una en cada esquina. También a gran altura presenta pares de ventanas con arcos de herradura de bajo arfiz.

Castillo de Dos Hermanas: Antigua fortaleza musulmana localizada en el término, a varios kilómetros de la población, aparece, por el contrario, arruinado, entre otras razones por el hecho de que don Martín Alfonso de Córdoba lo destruyó parcialmente aprovechando material de él para la construcción del citado castillo de Montemayor. Pese a su ruina aún subsiste su trazado cuadrangular y torres en las esquinas. Recientemente se han realizado en él catas arqueológicas.

Parroquia de la Asunción: Fue creada en el año 1515. Se aprovecharon diversos materiales de derribo y, sobre todo, los fustes de las columnas, que son todos romanos. El crucero está formado por tres cúpulas, todas ellas de piedra tallada. Tenía un artesonado y el techo era de tablas pintadas con dibujos ornamentales. El Retablo del Altar Mayor es obra de Pedro Freila Guevara, realizado en 1633. Lo preside una imagen de San Acacio, patrón de la villa. El templo y el retablo fueron muy dañados en la guerra civil española. En el siglo XVIII se construye la formidable Capilla del Sagrario. Se crea, así mismo, la Capilla de los Condes de Alcaudete “Señores de Montemayor”. Mención especial merece la pila bautismal, fantástico ejemplar, tallado en piedra de usa sola pieza, de estilo plateresco realizada en 1539.

 Museo de Ulía: Fue creado 1971 por el párroco don Pablo Moyano Llamas. En él se recogen muchísimos objetos donados por los hijos de Montemayor, o descubiertos por su fundador en el término. Este museo está instalado en unas dependencias de la parroquia, concretamente en lo que fuera el aljibe del templo, romano por supuesto, y en otra pequeña sala que fue uso durante siglos. En sus vitrinas se conservan monedas, puntas de lanzas, anillos, lacrimales, hebillas, colgantes, objetos sumamente curiosos como lo puede ser un racimo de uvas, pequeñas vasijas, lámparas de barro, hierros, hachas de piedra y ruedas de molinos romanos. Lo mejor del museo está en la sala del antiguo aljibe donde se exhiben esculturas como algunas de gran belleza, como La Dama de Montemayor, el león y un Sátiro con su piel de cabra. Hay restos de cerámicas ibéricas y un trozo de plato campaniforme. Más de cuatro mil años de historia se guardan entre sus muros.

Ermita de Vera Cruz: Es la ermita más antigua, donde reside la Cofradía de la Vera Cruz. Cuenta con un Cristo Crucificado del siglo XVI y dos imágenes valiosas; el Señor Amarrado a la Columna y la Virgen de la Soledad. La Cofradía tiene más de quinientos hermanos.

Ermita de San Sebastián: Es también del siglo XVI. En su altar, una imagen del Santo, del XVII. En ella tiene su sede la Cofradía del Cristo de la Juventud, que procesión a un Cristo Crucificado en la madrugada del Viernes Santo. Cuenta con ciento cincuenta hermanos, todos jóvenes. La última adquisición de la Hermandad ha sido una imagen de la Virgen del Rosario, realizada por Antonio Bernal.

Ermita de San José: En ella se asienta la sede de la Cofradía de San Isidro, y de ella parte la romería del 15 de mayo. Por desgracia la imagen del Santo Patriarca fue destruida en 1936. El pueblo siente una particular devoción hacia este templo.

Ermita de Jesús: Es de 1766, en ella tiene su sede la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, que cuenta con más de cuatrocientos hermanos. Tiene dos retablos, uno del Nazareno y otro de la Virgen de los Dolores. El Nazareno es obra actual del escultor cordobés Juan Martínez Cerillo, que lo hizo en 1937.

 

 Casa Grande: Del siglo XVIII, con portada de piedra, amplias galerías, escaleras señorial de mármol, amplias salas y corredores, en cuyas paredes cuelgan algunos cuadros de mérito. Tiene algunas puertas talladas en nogal y cuenta con muebles de época.

LUGARES DE INTERÉS.

  • Mirador de la Campiña, lo han bautizado con justeza. Es inmenso el panorama que se divisa desde él; si el día es claro verá las sierras de Cabra y Lucena, y hasta Sierra Nevada.
  • Plaza de la Constitución, y antes Plaza Mayor. Frente a la ermita de Jesús Nazareno, reconstruida en 1766.

Producción y comercialización alimentaria

Producción y comercialización alimentaria

Montemayor tiene como rasgo más característico, una absoluta dependencia de la agricultura. El porcentaje de población agraria o del sector primario alcanza el 55,3%; en contrapartida, las cifras de individuos clasificados en el sector secundario (industria y construcción) es bajo y queda reducido a un 16%, en tanto que el sector terciario (servicios) ocupa el 28,8% de la población activa.

En la actualidad, los herbáceos ocupan la mayor parte del término con sus 3.642 hectáreas, seguidos por la vid y el olivar con 1.060 y 564 respectivamente.

La estructura de la propiedad agrícola presenta una máxima polarización, pues la pequeña propiedad -menos de 20 hectáreas- supone, en cuanto a número, el 95,51% de las explotaciones, pero en conjunto ocupan una escasa superficie; en cambio, las grandes explotaciones -más de 100 hectáreas- que, en cuanto a número, son sólo el 1.58%, ocupan sin embargo la mayor parte del terrazgo. En la mayoría de los casos, los beneficiarios de esta gran propiedad no son los vecinos de Montemayor, por lo que esta agricultura es, en buena parte dependiente, que revierte sus beneficios al exterior.

En estas condiciones resulta perfectamente explicable que el número de empresarios que ofrecen trabajo sea muy escaso, el 0,7% del total de la población activa, el más bajo porcentaje de la Campiña; igualmente es reducida la cantidad de trabajadores independientes (8,5%) que viven del trabajo por cuenta propia, mientras que la proporción de asalariados, jornaleros y pequeñísimos propietarios que trabajan por cuenta ajena resulta ser la más alta de la comarca, el 89,5% de la población activa.

Esta prepotencia de la actividad agrícola resta importancia a cualquier otro sector económico de Montemayor, con lo que la industria, si ignoramos el 8,3% de la población que trabaja en la construcción, queda reducida a un 7,7% de la población activa, proporción casi monopolizada por la trasformación de productos agrarios: vinos aceites, industria panadera, etc. Especial mención merece la actividad vitivinícola, tanto por su importante producción -vinos blancos y dulces Pedro Ximénez- como por el control casi total que sobre él ejercen las cooperativas campesinas, lo que revierte sus beneficios sobre el propio agricultor.

EMPRESAS Y COMERCIOS RELEVANTES DE TIPO ALIMENTARIO.

– Cooperativa de vino, consagrada al patrono San Acacio

– Cooperativa de Montemayor S.A, (denominada la pequeña), también dedicada al vino.

Si entra en las bodegas, pida una copa; o compre una garrafa de vino limpio, fresco y transparente. Pida el vino dulce Pedro Ximénez, excelente.

– Cooperativa de Consumo, especialistas en dulces.

– Cooperativa de aceite.

Recetas

No es Montemayor una localidad de especial tradición gastronómica. Sus habitantes hablan del cocido andaluz y de la gallina en pepitoria como los platos más típicos. También se preparan las habas con berenjenas y morcilla, que llevan, además, cebolla, pimiento, tomate y ajo. En Montemayor son muy aficionados al puchero, bien sea un cocido, un potaje o un estofado de carne, que aderezan con mucha berza. Y no falta el arroz con bacalao, habas y alcachofas.

Entre los dulces, cabe destacar del conocido gañote, que toman también en otros pueblos de la zona; se prepara con una masa elaborada con huevos, vinagre, aceite, harina y limón rallado; con ralladura de limón y azúcar se realiza el almíbar, en el cual se emborriza el dulce. Los roscos de aguardiente son típicos de Semana Santa y Navidad, y llevan como ingredientes huevos, azúcar, aguardiente y aceite con matalahúva, así como vainilla.

Pero quizá lo más popular en dulcería sean los panetes que se regalan a los niños con motivo del día de Todos los Santos. Se trata de figuras humanas o de animales hechas con masa de pan. También cabe citar las gachas, por San Blas, elaboradas con harina, coscurrones de pan frito, ajonjolí y miel.

En cuanto a vinos, Montemayor ofrece un afamado vino dulce Pedro Ximenez, procedente del pago de las Arenas, así como el fino de la cooperativa San Acacio.

Y por último las dulces y renombradas brevas de Montemayor, las primeras que se comen en la provincia, que llegan por San Juan. Con los higos es tradicional la elaboración del pan de higo.

 RECETARIO TRADICIONAL MONTEMAYOR

 ENTRANTES:

 – Picadillo de patatas cocidas.

Ingredientes: Patatas, huevos (2 ó 3), cebolla, aceite, vinagre, sal y bacalao

Modo de hacerlo: En una cazuela con agua y un poco de sal se cuecen las patatas bien lavadas. Cuando están tiernas se apartan y se les quita la piel. También se cuecen los huevos.

Se parten las patatas a trozos y los huevos y picamos un poco un poco de cebolla.

 Finalmente, se añade el aceite, el vinagre y si se desea se pone un poco de bacalao.

Arrope

Ingredientes: Cidra, 1 arroba de mosto.

Modo de hacerlo: Se hierve el mosto hasta que quede de cuatro partes una; se espumea con la espumadera y cuando está a medio punto se le incorpora la cidra a cuadritos, se deja hervir hasta que está en su punto, se deja enfriar y se puede comer.

– Ensaladilla.

Ingredientes: Patatas, sal, huevos, atún, pimientos morrones, aceitunas, guisantes, judías verdes, zanahorias, mahonesa. 

Modo de hacerlo: Pelar las patatas y trocearlas en daditos, al igual que las judías verdes y las zanahorias. Añadir los guisantes y cocer todo un poco de sal. Escurrir bien una vez cocido todo. Extender sobre una ensaladera mezclando con atún y mahonesa. Decorar con pimiento morrón, huevo duro rayado o en cascos y aceitunas rellenas. Se puede agregar, si se desea, gambas peladas y cocidas. Comer mejor fría.

Huevos rellenos.

Ingredientes:6 huevos, ¼ kg de almendras, miga de pan, azúcar, aceite y canela.

Modo de hacerlo: Se ponen los huevos duros y se machacan. Las almendras peladas y también machacadas, una poca de miga de pan y azúcar al gusto. Todo se amasa, y se hacen bolitas, se rebozan con huevo y se fríen, y se vuelven a rebozar y freír. Finalmente se emborrizan en azúcar y canela.

PLATOS:

Pepitoria.

Ingredientes: Una cebolla, 2 dientes de ajo, avecren, carne media gallina, agua,  aceite, perejil, vino, azafrán, sal y almendras.

Modo de hacerlo: Se pone en una cazuela dos cucharadas de aceite y un chorreoncito de vino, se pica la cebolla, ajo echamos la carne, perejil, vino, almendras, avecren y lo mareamos todo antes de añadirle el agua y azafrán. Esperaremos sobre 45 minutos de cocción. Cuando este todo cocinado se saca la carne y se pasa por la batidora el caldo para ponerlo más espeso. El consejo: se aconseja con de gallina, se puede acompañar con unas patatas fritas.

– Patatas con bacalao.

Ingredientes: 1kg de patatas, 250 gramos de bacalao desalado, 1cucharada de pimentón, 2 dientes de ajo, 1cebolla, 1vaso de vino blanco, laurel, aceite y sal

Modo de hacerlo: Se pela las patatas y se trocean, se hecha en la olla el aceite , las patatas el bacalao el pimentón la cebolla los ajo laurel y la sal y cuando se marea un poco y se le hecha el vino blanco y se deja que se maree un poco y se le hecha el agua y se tapa la olla y se deja ½ hora .Luego se abre y se saca la cebolla los ajos y se tritura todo se vuelve a hecha ala olla y se le hecha la sal y se deja un rato y listo.

Potaje

Ingredientes: ½ Kg. de garbanzos, ¼ Kg. de habichuelas, ¼ Kg. de morcilla, ¼ de chorizo, un manojo de retoños, una patata gordita, un tomate, una cebolla, una cabeza de ajo, un pimiento verde, azafrán y sal.

Modo de hacerlo: Se pone el agua a hervir y se le hecha los garbanzos (que se pusieron en remojo la noche anterior junto a las habichuelas), las habichuelas, los retoños, el chorizo y la morcilla. Se tapa la olla una hora; a continuación se destapa y se deja hervir unos 15 minutos y listo para servir.

Paella

Ingredientes: 3 ajos, 1 pimiento rojo, 2 ó 3 tomates rojos, ½ Kg. de magro, ¼ Kg. de almejas, ¼ Kg. de pez de limón, ¼ Kg. de gambas peladas, ¼ Kg. de anillas de calamar, carterita de azafrán, 1 pastilla de avecren, 4 ó 5 cucharas de aceite, ½ Kg. de arroz, agua y un vaso de vino.

Modo de hacerlo: Se marea en una sartén, con el culito de aceite, primero el magro. A continuación se le va agregando los calamares, las almejas y el pez de limón. Mientras se le va echando, troceados, los ajos, el pimiento y los tomates. Cuando esté todo dorado, se le echa las gambas, el azafrán y el vaso de vino. Se va mareando todo y cuando se evapore el caldo se le echa el agua (1y1/2 litro aproximadamente). Se deja hervir unos 10 minutos y se le hecha el arroz, moviéndolo de vez en cuando para que no se pegue y le quitamos un poco de gas. A los 12 o 13 minutos apagamos el fuego y lo dejamos reposar unos 5 minutos, antes de servir.

Nota: La paella es un plato indispensable en un perol cordobés.

– Cocido andaluz.

Ingredientes: 1 Kg. de garbanzos, ½ Kg. de tocino, ½ Kg. de carne de cerdo/pollo, 100g de añejo, 2ó 3 patatas, arroz o fideos (sustituyéndolos por verduras).

Modo de hacerlo: Se pone agua en el fuego; cuando está caliente se echan los garbanzos, el tocino, la carne, el añejo. Cuando empieza a hervir se le quita la espuma y se tapa la olla durante una hora. Se destapa y se le echa el cardo o la col y las patatas. Se deja cocer hasta que la verdura esté tierna; se le pone sal a gusto y dispuesto para servir.

Joecas

Ingredientes: 1kg de patatas, aceite, tres dientes de ajo, perejil, pimienta, laurel, vinagre, una miga de pan, sal y azafrán.

Modo de hacerlo: Se fríen las patatas cortadas en redondo y se reservan. Con un poco de aceite de freír las patatas se machacan los ajos, cominos, perejil, pimienta, pan, sal, un chorrito de vinagre y agua en el mortero. Todo esto lo vertimos en un perol y un poquito de azafrán, hasta dar un hervor. Por último añadimos las patatas fritas, manteniéndolas unos minutos más en el fuego.

Gazpacho

Ingredientes: tomate, ajo, pan, sal, aceite y vinagre.

Modo de hacerlo: Se pelan los ajos, se echan en la macetilla con un poco de sal y se machacan muy bien. Después, se añade el tomate, el migajón de pan y el aceite que se machacan hasta conseguir una salsa blanda. Finalmente agregamos el agua y el vinagre. 

POSTRES:

– Suspiros

Ingredientes (4 o 5 personas): 2 claras de huevo, 150 gramos de azúcar, una almendra tostada por cada suspiro.

 Modo de hacerlo: Los suspiros se hacen montando a punto de nieve fuerte, 2 claras de huevo con 150 gr. de azúcar (si queréis se le puede añadir colorante para que sean más vistosos o alguna esencia para darles un toque de sabor), éstos no llevan nada, prefiero su sabor natural…

Preparar moldes para magdalenas y en el centro poner una almendra tostada entera (o a trocitos, como queráis), añadir la clara ya montada con la ayuda de una cuchara y al horno precalentado a 180º unos 20 ó 25 minutos.

Quedan duritos por encima y bastante huecos por dentro.

Flores

Ingredientes:(para 15 unidades)3 huevos, 125 ml de leche ,125 ml de aceite, 100 grs. de harina, 1 copita de anís, azúcar glass, aceite de girasol para freír, optativo anisetes machacados y canela.

Modo de hacerlo: Se elaboran preparando una masa con huevos, harina, leche y anís que luego se fríe. Para su elaboración se utiliza un utensilio llamado “floronero” que no es más que un molde de aluminio en forma de flor provisto de un mango largo, con el que se van cogiendo porciones de masa para luego freír. Una vez que se fríen, en una sartén honda con abundante aceite, mejor de girasol, se van despegando del molde. Debes meter el floronero en el aceite y una vez que está bien caliente sacarlo y meterlo en la masa, con cuidado de no llegar hasta el borde superior por que sino en la fritura no se desprenderá con la forma en flor que la caracteriza. El “floronero” te recomiendo no mojarlo en agua y para su limpieza será suficiente que lo limpies bien con papel de cocina.

Elaboración:

Poner en un bol los huevos

Batir con la batidora eléctrica hasta que queden espumosos

Añadir el aceite, la leche y el anís y los anisetes

Añadir por ultimo la harina con una pizca de sal y batir bien para que no queden grumos.

Dejar reposar media hora.

Mojar en la masa el “floronero” y freír en abundante aceite hasta que se desprenda, alrededor de 15 segundos.

Escurrir en papel de cocina y espolvorear con abundante azúcar y canela

Puedes también mojarlas en agua con miel que previamente habremos hervido para que resulte más fácil.

Pan de higo

Ingredientes: higos, ajonjolí, aguardiente, avellanas, nueces,almendras, cilantro

Modo de hacerlo: Es conveniente que los higos sean blancos. Una vez secos se les quitan los cabitos y se abren, se muelen con la máquina de picar carne. Una vez molidos se les añaden los aliños, se amasa para que se les introduzcan bien y se vuelve a pasar nuevamente por la máquina. A la máquina se le coloca un embudo y se empiezan a hacer, cortándolos a gusto de cada uno; después se emborrizan en ajonjolí y se dejan secar un poco. Se envuelven en papel blanco.

– Carne de membrillo:

Ingredientes: 4 Kg. de membrillos, 2 Kg. de azúcar

Modo de hacerlo: Se pelan los membrillos y se trocean (resultando 2 Kg. en limpio). Se vierten en una olla a presión con 2 Kg. de azúcar. Se ponen al fuego con la olla cerrada y se deja cocer media hora. Se tritura todo en la batidora y se coloca en recipientes herméticos dejándola enfriar.

Gachas

Ingredientes: 1/2 vasito de aceite de oliva, 1/2 vasito de anís seco, 1/2 Kg. de harina, canela molida, 1L de leche, 1/2 Kg. de azúcar, Matalauva.

Modo de hacerlo: En una cazuela de barro se echa el aceite un poco caliente, canela, matalauva, anís, azúcar y harina, removiendo esta masa cuidadosamente para que no se agarre al fondo de la cazuela y se va echando la leche y la harina según se vea espesar.

Este plato admite frutos secos. Si se desea pueden pelarse unas nueces y añadirlas cuando las gachas estén a punto de hervir.

Cuando estén listas se vierten en un recipiente y se adornan con algún coscorrón de pan frito, canela molida, azúcar y algún chorrito de miel.

– Pestiños

Ingredientes: clavo, ajonjolí, un cuarto de litro de aceite limón, un cuarto de litro de vino, harina, azúcar.

 Modo de hacerlo: Se fríe el aceite con una corteza de limón.

En un lebrillo, se ponen los ingredientes, se remueven con el aceite hasta que la masa esté consistente. Se extiende la masa. Se fríen. Se emborrizan con azúcar.

– Gañotes

Ingredientes: 6 Huevos, 1 Cascarón de vinagre, un puñado de sal, 5 cascarones de aceite, azúcar, canela molida, limón, 1 l. de agua, 1 Kg. de harina.

 Modo de hacerlo: Hervir un litro de agua en un cazuelo con una corteza de limón, canela en astillas (un plato), y un puñado de azúcar. Batir los huevos, el aceite, la sal y el vinagre. Añadir la harina y batirlo todo. Amasar en una mesa. Coger pegotes de masa (del tamaño de un huevo) y estirarla con el rodillo. Freír los trozos en el aceite, no muy calientes e ir enrollando conforme se vayan friendo. Mojarlos en el caldo de cocción y dejarlos escurrir. Emborrizarlos en azúcar y canela molida.

Roscos fritos

Ingredientes: 8 huevos, 1 sobre de gaseosa de papelillo, 1 sobre de levadura, 2 limones, aceite (8 medidas de un huevo), 1 Kg. y cuarto de harina, un chorro de anís, 8 cucharadas de azúcar, azúcar y canela para emborrizar.

Modo de hacerlo: Verter los huevos en un lebrillo y batir; añadir el azúcar y batir; añadir el aceite y batir; añadir la gaseosa, levadura, raspadura de limón y anís. Batir todo muy bien con un batidor de mano. Añadir la harina y batir hasta que la masa esté homogénea y blandita. Amasar sobre una mesa.

Hacer los roscos de la siguiente forma: Cortar trocitos de masa y estirarlos, enrollados con palma de la mano, unir los extremos y colocar sobre una tela, con unas tijeras hacer cortes alrededor.

Freír los roscos en aceite caliente. Emborrizarlos con azúcar y canela.

Fiestas locales y relación con los alimentos

SAN SEBASTIAN (20 de enero)

Ante la ermita de San Sebastian, en la calle San Sebastian, se celebra este día encendiendo una fogata, y en torno a ella surge una verbena  popular con baile y comida.

 CANDELARIA (2 de febrero)

Se tiene constancia de su celebración desde la centuria del Quinientos. Días antes, grupos de jóvenes salen al campo con el fin de coger troncos y ramas de árboles, que transportan hasta la puerta de la ermita de la Vera Cruz. La noche anterior a la fiesta se le prende fuego a las maderas, formándose una gran hoguera (Candelaria), a cuyo alrededor se reúnen grupos a tomar copas mientras se entonan cantos tradicionales. Este día sale la Virgen de la Soledad, acompañada por San José.

Participan en ellas las madres que han dado a luz el último año, con sus retoños, que son ofrecidos de la Virgen al término del desfile, en la parroquia. A esta procesión se la conoce popularmente como “de la tarta y la paloma”: la tarta la porta un monaguillo y se reparte a los pequeños al término del desfile, mientras que los pichones se colocan en las andas de la Virgen. Al regreso de la procesión es tradicional que se cante la primera saeta del año, que marca la cuenta atrás de la Semana Santa.

CARNAVAL (variable)

Tradicionalmente, el Carnaval no ha tenido gran arraigo en Montemayor, habiéndose limitado a salidas de máscaras disfrazadas con ropas viejas y harapos. En los últimos años, el Domingo de Piñata se viene celebrando un concurso de máscaras, al que concurren principalmente niños.

SEMANA SANTA ( variable)

El Domingo de Ramos tiene lugar la procesión de las palmas, que sale de la ermita de la Vera Cruz.

El Jueves Santo se procesiona a Nuestro Padre Jesús Amarrado a la Columna y a María Santísima de la Soledad. Los saeteros locales cantarán a lo largo de todo el itinerario. Los lugares más idóneos para ver la procesión son las calles Membrilla y la Cruz del Campo.

 La mañana del Viernes Santo tiene lugar el desfile procesional de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Señora de los Dolores, a la que acompañan las imágenes de San Juan y la Magdalena. El momento culminante será hacia el mediodía, cuando la procesión llega a las Cuatro Esquinas, donde se dan cita numerosos saeteros. Es emotiva la bajada por el Mirador. En esta procesión se mantienen las tradicionales caídas de los hermanos, que son debidamente señaladas por campanillas. En la madrugada procesiona la Hermandad del Cristo de la Juventud, cuya característica principal es el orden y el silencio con que participan en la misma los jóvenes de la localidad. Esta hermandad que fue fundada a comienzos de los setenta, porta a hombros un crucificado, al que reza el vía crucis.

El Sábado Santo tiene lugar la procesión del Santo Entierro, a la que acompañan los pasos de San Juan, la Magdalena y María Santísima de los Dolores. El mismo día sale la procesión del Silencio con la Virgen de la Soledad desde la ermita de la Vera Cruz, en la que participan nazarenos de todas las cofradías. Hace el recorrido inverso al Santo Entierro.

ROMERIA DE SAN ISIDRO (15 de mayo)

Numerosas familias y grupos de amigos se desplazan hasta el paraje de Los Eucaliptos, acompañando a la imagen del santo labrador, en cuyo honor se celebra una misa de campaña. Participan en la romería carrozas y caballistas. Numerosas familias celebran peroles campestres, tanto en Los Eucaliptos como en otros parajes sombreados del término.

En estos peroles se suele comer aperitivos como jamón, queso…, carnes a la parrilla (chorizo, panceta, chuletas…),no puede faltar la paella,  y todo acompañado siempre de vino de la cooperativa de San Acacio, el cual es regalado a cada una de las carrozas que acompañan a San Isidro.

FERIA DE SAN ACACIO (finales de junio)

Esta feria se celebra en junio el día de San Acacio donde la última noche de la feria es el día de San Juan donde se tiran los cohetes desde el mirador. Tienen lugar diversas competiciones deportivas, así como bailes y otros actos recreativos. El día 22, tras la misa, sale el santo en procesión.

FIESTAS DE JESÚS TRANSFIGURADO (5 y 6 de agosto)

Surgió hace más de veinte años por iniciativa de la Hermandad de Jesús Nazareno y del dinámico capitán don José Jaén, por lo que también se le conoce como “la feria de Jaén”. Como prólogo religioso, la precede un triduo en la pequeña y céntrica ermita de Jesús, cuyo entorno se adorna con banderitas y alumbrado extraordinario. El día 6 sale procesionalmente el Nazareno transfigurado, con túnica blanca. Los fuegos artificiales ponen broche a esta celebración, que congrega a numerosos emigrantes que pasan sus días de vacaciones en su pueblo natal.

Restaurantes 

Hotel “Castillo de Montemayor”: Un gran salón de reuniones, de casi 700 m2 y con capacidad para 600 personas, permite celebrar convenciones, reuniones, o actos sociales. Dispone de piscina, junto a la terraza de verano-barbacoa y rodeada de árboles y césped, dos discotecas, una cubierta y otra al aire libre, una bodega y el restaurante Castillo de Montemayor que merece una mención aparte. Famoso en la región por su calidad y buen servicio, ofrece a sus comensales la mejor cocina de mercado de la zona. Entre sus platos más celebrados están: la Cazuela de habas y trigueros, Cardos blancos con almejas y gambas, Berenjenas con perdiz, Rape mozárabe, Salmón al moscatel, Perdiz encebollada, Cordero a la miel, Rabo de toro y la deliciosa Crema de almendras.

Hotel Restaurante “El artista”: Es un lugar idóneo para celebraciones, comidas de empresas, convenciones, etc. Cuenta con unas instalaciones adecuadas y ambientadas para el desarrollo de espectáculos medievales y barrocos. Tiene platos de una gran elaboración y degustación exquisita.

Hostal Restaurante “El cary”

Hostal Restaurante “El algarrobo”

Bar Escurrión: ofrecen comida casera cuya especialidad son los flamenquines, que tienen como peculiaridad su gran tamaño y los pollos asados.

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